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San Juan aportará el 25% de los vinos intervenidos del país para elaborar alcohol

En medio de la crisis generada por la pandemia que tiene frenado al país y con falta de alcohol medicinal por la alta demanda de la población, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dispuso destinar la totalidad de los vinos intervenidos del país que están en las bodegas para la fabricación del producto, según confirmó el titular del organismo, Martín Hinojosa. Del total de los caldos que no están aptos por el consumo, estimados en unos 10 millones de litros, según fuentes del sector, San Juan aportará el 25% de ese volumen, es decir unos 2,5 millones de litros.

«Se trata de una decisión pura y exclusiva del INV porque es una potestad del organismo de darle destino a los vinos intervenidos», dijo ayer el funcionario. Y calculó que con la medida se espera obtener alrededor de 1 millón de litros de alcohol medicinal, que puede usarse tanto diluido como para la fabricación de alcohol en gel. La idea es que el producto sea distribuido en forma gratuita en la población.

De ese total, todavía no se sabe cuánto le tocará a San Juan, pero ya hay interés local en contar con el producto, según dijo el secretario de Ciencia y Tecnología, Tulio Del Bono. En el tema trabajan en conjunto, además del área, los ministerios de la Producción y de Salud de la provincia.

La medida fue tomada mediante una resolución del INV publicada en el Boletín Oficial el sábado pasado. Y dispone «en forma excepcional y transitoria» que el vino que no esté apto para el consumo humano pueda ser destinado a destilarse para elaborar alcohol medicinal.

En San Juan no hay destilerías con capacidad de procesar el vino. La más cercana está en Mendoza y se trata de la firma Dervinsa, Derivados Vínicos SA, una empresa con 80 años de experiencia en el rubro, ubicada en Palmira, y la más grande América en su tipo, según anuncia la firma en su página web. Entre otros productos elabora ácido tartárico, ácido metatartárico, aceite de pepita de uva crudo, aceite de pepita de uva refinado, alcohol etílico estándar, alcohol etílico neutro, destilado de vino, aguardiente de vino y grapa.

De todos modos, Hinojosa dijo que el vino será destilado en cualquier planta del país, no sólo la de Mendoza, y que cada destilería se deberá hacer cargo del costo del flete para trasladar el vino. Todavía no está definido si será el Estado nacional o quién el que se hará cargo del costo del proceso, porque de los vinos, que están inmovilizados en las bodegas principalmente de Mendoza y San Juan, no habrá que pagar nada. «No hace falta adquirirlos, ya están a disposición del INV», aclaró el presidente.

Para que el organismo disponga la intervención de una partida de vinos es porque fueron aguados, adulterados o manipulados con el agregado de algún tipo de químicos, es decir que los establecimientos infringieron la ley o, en algunos casos, constituyen un peligro para el consumo humano.

A medida que se fue ampliando la pandemia en el mundo, con una creciente cantidad de muertos, uno de los principales insumos para combatir el mal ha sido el uso del alcohol medicinal, en sus dos presentaciones. Uno en gel y el otro es diluido en agua, en una proporción de 70% de alcohol en 30% de agua. Es, según los especialistas, la mejor forma de combatir el virus, además de, por supuesto, el lavado frecuente de las manos.

Hinojosa dijo que están trabajando en una distribución «federal», del alcohol que se obtenga del destilado de los vinos. Y que no está en estudio derivar caldos que estén aptos por el consumo. «No es facultad del organismo», aclaró el funcionario.

La mayor parte del alcohol en el mercado es obtenido de la caña de azúcar.

Las claves

Escasez

Cuando empezó a extenderse el mal, uno de los primeros productos que empezó a escasear en farmacias y supermercados fue el alcohol, tanto en gel como el medicinal que puede ser diluido en agua. Es que las fábricas del rubro en el país no dan abasto para la elaboración del producto. Incluso, antes de disponerse el racionamiento, hubo compradores que stockearon envases.

Destilación

Lo que autorizó el INV es que los vinos que se encuentran inmovilizados en las bodegas porque no son aptos para el consumo humano, porque les agregaron agua o algún químico, puedan ser derivados a destilerías para elaborar alcohol medicinal o en gel, que está faltando en los comercios del rubro. Es en acuerdo con los gobiernos de Mendoza y San Juan.

Reparto

La intención, según lo que ha dado a conocer el presidente del INV, Martín Hinojosa es que el alcohol obtenido de la destilación de los vinos inmovilizados en las bodegas llegue a las distintas provincias argentinas. El funcionario habló de un plan «federal» para que el producto llegue en forma gratuita a todos los argentinos que lo requieran. Todavía no están establecidos los cupos.

Martín Hinojosa, presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura:

«Se trata de vinos que, por estar aguados, o por algún tipo de infracción, por el agregado de algún producto químico, no se pueden emplear, es decir que no son aptos para el consumo humano. Como presidente del INV tengo la posibilidad de darle un destino y una de las alternativas es mandarlo a destilar. Luego de analizarlo junto con los gobiernos de Mendoza y de San Juan y de hablarlo con el ministro Luis Basterra, se tomó la decisión de mandarlos a destilar con algunas condiciones. Primero que el alcohol etílico producto de esa destilación sea destinado a fines benéficos. A partir de esta decisión hay que aclarar que no se trata de alcohol para comercializar, es un plan con fines benéficos. Se trata de una resolución oficial que ya está publicada en el Boletín Oficial y y que se les ha comunicado a los gobiernos de ambas provincias. Se trata de destilar cerca de un millón de litros de alcohol etílico en toda la Argentina, con destino benéfico, para elaborar alcohol en gel o para diluir. Hay que aclarar que desde el organismo queremos aportar algún tipo de solución en la actual crisis y no hacer política. En el procedimiento, las destilerías se harán cargo del flete. Se trata de vinos intervenidos y es el organismo el que decide el destino. No hace falta adquirirlos. Y para la distribución estamos armando un plan para que todas las provincias tengan algo, queremos federalizar el reparto. Se irá viendo en función de la capacidad de destilación de las empresas, ya que hay muchas en el país. Hay que aclarar que la medida no es para vinos aptos, porque el INV no tiene potestad para actuar en ese caso».

Fuente: Diario de Cuyo