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Lograron convertir al queso de cabra mendocino en un producto premium y proyectan abrirse al turismo rural

Desde Las Catitas, Santa Rosa, Roberto Brandi y Paula Slamovits dirigen el proyecto Cabrandi que se encuentra en plena expansión. Elaboración artesanal, tecnología de vanguardia y visión a futuro, entre las claves del negocio.

“Cabrandi es un proyecto que nació casi por casualidad”, confiesa Paula Slamovits, quien junto a su esposo Roberto Brandi, dirigen la empresa de elaboración y comercialización de quesos de cabra ubicada en Santa Rosa, Mendoza.

“En el año 2001, mientras estábamos dedicados a nuestras actividades profesionales (Roberto, a la arquitectura y yo, a mi trabajo en Park Hyatt Mendoza), conocimos una finca en Lunlunta que tenía un campo caprino y un tambo. Como proyecto propio, abrimos allí un restaurante rural que funcionaba durante los fines de semana.

En ese momento, los dueños del lugar elaboraban quesos de cabra de manera artesanal. Roberto se interesó mucho en el proceso productivo, comenzó a aprender, a capacitarse y a involucrarse cada vez más. Al año aproximadamente decidimos cerrar el restaurante y les propusimos a los dueños de la finca alquilar las instalaciones, comenzar a elaborar en conjunto y hacernos cargo de la comercialización de los quesos”, continúa.

“En el año 2009, los dueños de la finca decidieron retirarse del negocio. Fue ahí cuando adquirimos las cabras y la ordeñadora y nos instalamos en Santa Rosa, donde actualmente vivimos y también funciona el tambo y la fábrica”.

Expansión, inversiones y proyecciones

En un predio de 1 hectárea, en las afueras de Las Catitas, la quesería de Cabrandi es de 140 m2. Desde allí se producen 10.000 kg de queso de cabra al año.

“Elaboramos de manera artesanal, acompañados por tecnología de punta, para lograr un producto de alta calidad. Con el tiempo, sumamos maquinaria y módulos a la fábrica para ampliarla. Contamos con dos cámaras, una para maduración y otra para conservación. Recientemente, adquirimos una envasadora de vacío por $ 600.000 y una enfardadora por $ 500.000 con 50 % de reintegro por ANR del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca”, comenta Paulina.

Entre los productos de Cabrandi se destacan quesos semiduros con sus variedades condimentadas con pimienta negra y hierbas, queso untable, queso taibo -que se usa mucho en gastronomía-, queso semicurado (producto que nació en la pandemia y fue muy bien recibido por el público) y ricota de cabra.

“Vendemos principalmente en restaurantes y negocios mayoristas de Mendoza. También tenemos una fuerte relación con un distribuidor de Buenos Aires desde hace 15 años y gran parte de nuestro producto va a ese mercado. Afortunadamente, la demanda crece; notamos una tendencia a la alimentación saludable y a poner en valor a la cocina regional desde el sector gastronómico”, remarca.

En cuanto a los proyectos a mediano plazo, indica: “Nuestra idea es ampliarnos, comprar una propiedad que se encuentra enfrente del predio (donde antiguamente funcionaba una bodega) y montar la fábrica allí. Es un lugar con mucho potencial, en el que podemos crecer en capacidad de producción.

También proyectamos la apertura al turismo. Muchos consumidores y cocineros nos contactan y se interesan por el producto. Entre las visitas que hemos recibido se destaca la de Germán Martitegui y otros chefs de renombre.

Creemos que hay una gran oportunidad para desarrollar el turismo rural y desde el municipio de Santa Rosa nos apoyan para poder concretarlo”.