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Llegó el alivio: en San Francisco llovieron 40 milímetros

Alguien firmó contrato con Dios. Justo cuando los acontecimientos climáticos, políticos, sociales, económicos estaban haciendo crisis y mostrando las falencias del funcionamiento de algunos sistemas, como el de provisión de agua potable a la población, llovió 40 milímetros en San Francisco del Monte de Oro.

En el sitio de El Semiárido empezamos el día informando sobre la resolución de la asamblea popular realizada el miércoles pasado en la plaza central de la localidad. Los vecinos decidieron que el lunes 13 irían a la ruta 146 y se instalarían allí para cortar medio carril e informar a quienes transitaran sobre el problema por la falta de agua. (Ver aparte)

La falta de agua radicaba en la falta de lluvia durante un lapso prolongado. Esto generó que no ingresara el esencial elemento en la planta potabilizadora y allí se armó el problema social.

Tuvo su repercusión en el plano político porque obligó al intendente Jeremías Vivas a ponerse la situación al hombro y recurrir al gobierno de la provincia. Se puso en vigencia un protocolo de emergencia con camiones hidrantes para dotar de agua a las cisternas de la planta potabilizadora local, según publicó este viernes la Agencia de Noticias San Luis. (ver aparte)

Por otro lado, la falta de agua desnudó otra falencia, la de la administradora de la planta potabilizadora de agua de la localidad. El intendente pidió su intervención. Un perfecto efecto dominó. (Ver aparte)

En El Semiárido comenzamos a recibir fotos provenientes de la localidad con los ríos crecidos a raíz de las lluvias registradas en las últimas 24 horas.

La Red de Estaciones Meteorológicas de la provincia se informaba que desde las 19 de ayer a las 19 de hoy se habían registrado 40,2 milímetros de agua caída.

Agua que trajo alivio a todos. A la naturaleza circundante, ante todo, que llenó los ríos nuevamente. A la población porque ahora podrá disponer de agua potable. A la economía porque se pone en marcha de nuevo lo que estaba relegado por la falta de lluvia. Al ámbito político porque la situación había puesto nerviosos a propios y extraños. Por eso, alguien firmó con Dios.