Ley de Semillas: Aunque hay dictamen falta consenso

Ley de Semillas: Aunque hay dictamen falta consenso

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El reclamo de la renovación de la ley de Semillas es una presión que proviene de diferentes sectores interesados en “actualizar” el escrito a la luz de los profundos cambios que hubo. Lo cierto es que el proyecto elaborado por el gobierno cuenta con dictamen de la comisión de Agricultura de Diputados. No tiene consenso. El Semiárido, a modo de informe especial, publica hoy en varias notas el encuadre político, las reformas que se votaron en comisión y algunas repercusiones de diferentes sectores.

 

 

El proyecto de Ley de Semillas que presentó el gobierno nacional y sobre el cual logró dictamen de la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de la Nación salió sin los consensos necesarios como para que sea tratado en la sesión del miércoles próximo.

La idea del oficialismo era que este miércoles la iniciativa obtuviera media sanción. En esa sesión la orden era tratar un paquete de leyes más amplio que incluía, por ejemplo, la Ley de Alquileres. Pero, por falta de consensos políticos, esa sesión se suspendió.

El problema es que el apuro del oficialismo macrista no concuerda con los tiempos de la oposición. Varios sectores involucrados dijeron que no contaron con el tiempo necesario de análisis y que los “embarcaron” en una cruzada de la que no se sienten parte. Más aún cuando leen algunos puntos del proyecto.

“El martes a la tarde hubo una reunión en la Cámara baja en la que se decidió levantar la sesión del miércoles (21 de noviembre) y postergarla para la semana que viene. Es una pena, pero vamos a seguir insistiendo”, comentó la diputada del PRO-Cambiemos Cornelia Schmidt al portal La Política On Line.

En la misma línea se manifestó Daniel Lipovetzky, molesto porque fue el principal impulsor de la Ley de Alquileres, que también quedó postergada: “No se lograron los consensos necesarios para tratar la Ley de Semillas”, se lamentó el diputado.

Algunos diputados intentan reformar los artículos que establecen la conformación del directorio del Instituto de Semillas (INASE), las excepciones y la desgravación por el uso de semilla fiscalizada como puntos excluyentes para avanzar con la media sanción.

Las quejas de la oposición y de algunos dirigentes del campo pasaron por el apuro del Gobierno en sancionar la Ley de Semillas. “Estamos comprando un apuro ajeno”, reclamó Felipe Solá en la reunión de Comisión.

Es que, en términos políticos, el principal interesado en tratar la iniciativa que regula el mercado de semillas es el secretario de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere que, de esta manera, buscaba mostrarle resultados de gestión al presidente Mauricio Macri.

Etchevehere era consciente que la sanción de la Ley de Semillas le permitiría levantar el perfil político y, sobre todo, diferenciarse de sus antecesores en el cargo que durante muchos años no lograron consensos necesarios para sancionar el proyecto.

El kirchnerismo, el PJ y la izquierda advirtieron el interés político particular del secretario macrista y aprovecharon para complicarle la gestión. De todas maneras, aún queda la sesión del miércoles 28, aunque ya descartan tratar la Ley de Semillas. En ese día todo va a estar centrado en el G 20.

Como sea, el proyecto del oficialismo había sido puesto en duda por Federación Agraria (FAA) y por la Asociación Semilleros Argentinos (ASA), compuesta por más de 80 empresas, que cuestionaron la falta de tiempos para analizar a fondo la iniciativa.

Tampoco estaban conformes con el dictamen aprobado en Diputados los directivos del gigante multinacional Monsanto-Bayer. “Aún falta espacio para el consenso”, señalaban la semana pasada en la empresa recientemente fusionada.

En el resto de las entidades rurales, de alguna forma, lamentaron que se vuelva a postergar la actualización de una Ley que data de la década del ‘70 y que, indudablemente, necesita actualizarse aunque las dudas están puestas en el cómo.

El problema es que como no está previsto llamar a sesiones extraordinarias, el debate se pasaría para el año que viene. Pero como en 2019 hay elecciones, el tratamiento de la Ley de Semillas se postergaría, con suerte, para 2020 (de acuerdo al resultado electoral).

“De frustrarse la última sesión del año, el dictamen seguirá vigente en 2019, pudiendo considerarse en el recinto en cualquier momento, aunque la intención es que cuente con el mayor apoyo posible del arco opositor”, indicó la Fundación Barbechando.