La cosecha de trigo en San Luis dejó un promedio provincial de...

La cosecha de trigo en San Luis dejó un promedio provincial de 23 qq por hectárea

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Terminada la cosecha de 7.500 hectáreas de trigo implantadas en la campaña que terminó en la provincia de San Luis, el promedio de 23 quintales por hectárea apenas por debajo del registrado el año pasado.

Según datos del último reporte semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en San Luis se sembraron en esta campaña 8.000 hectáreas, mil más que el año pasado, pero con 500 perdidas por diversos eventos climáticos, de las que obtuvieron un total del 17.216 toneladas.

Datos comparativos del trigo en San Luis

2016: 7.000 sembradas, 500 perdidas, promedio 2.350 kilos

2015: 5.000 sembradas, 200 perdidas, promedio 2.250 kilos

2014: 5.000 sembradas, 700 perdidas, promedio 1.180 kilos

2013: 4.000 sembradas, 700 perdidas, promedio 1.500 kilos

2012: 3.000 sembradas, 400 perdidas, promedio 2.300 kilos

Campaña 2017/18: el trigo alcanzó alta producción y baja proteína

Lo determinó un informe del INTA Marcos Juárez –Córdoba–, a partir de un relevamiento realizado para conocer la calidad de la cosecha. Se estimó una producción nacional de 18 millones de toneladas, en una superficie de 5.950 millones de hectáreas.

De acuerdo con un informe del Laboratorio de Calidad Industrial y Valor Agregado de Cereales y Oleaginosas del INTA de Marcos Juárez realizado en acopios y cooperativas de la región central del país, la campaña de trigo 2017/18 cerró con alto rendimiento y bajo contenido de proteína, compensado por un nivel de gluten que hizo aceptable la producción para la panificación. El Ministerio de Agroindustria de la Nación estimó una producción nacional de 18 millones de toneladas, en una superficie implantada de 5.950 millones de hectáreas.

La producción nacional alcanzada fue ligeramente inferior respecto de la obtenida en la campaña anterior que estuvo en 18.390 millones de toneladas. En tanto, la superficie cubierta con el cultivo disminuyó un 6 % en la relación con la del año pasado.

“En la región central y sobre todo en el sudeste cordobés, hubo súper rindes de trigo, no sólo de máximos, sino promedios con picos excepcionales de más de 70 quintales por hectárea (qq/ha) en lotes de Isla Verde, Marcos Juárez y Monte Buey”, aseguró Martha Cuniberti, especialista del INTA de Marcos Juárez –Córdoba–.

Para Cuniberti, “las claves del éxito fueron el seguimiento y control de enfermedades –principalmente de roya amarilla, que en esta campaña tuvo incidencia desde el macollaje hasta el final del ciclo– y una muy buena fertilización con nitrógeno, fósforo y azufre, acorde a las altas expectativas de rendimiento esperadas”.

Además, destacó que “la aplicación de nitrógeno en presiembra permitió mayor probabilidad de incorporación con las lluvias y disponibilidad en los momentos en que se construye el rendimiento, aparte de la refertilización que realizaron muchos productores”. Desde el punto de vista agroclimático, la campaña fue similar a la anterior, con buen aporte de agua y temperaturas normales.

De acuerdo con el informe, en Córdoba, la campaña se encamina a ratificar la tendencia iniciada el ciclo anterior cuando se logró una cosecha récord de más de cinco millones de toneladas, según la Bolsa de Cereales de Córdoba. Con más de cuatro millones de toneladas, esta campaña se convierte en la segunda mayor de la historia, con un promedio de rinde de 34,2 qq/ha, cerca del récord de 35 qq/ha registrado en la campaña anterior.

Por su parte, Buenos Aires alcanzaría un nuevo récord de rendimiento de 38,4 qq/ha como promedio de la provincia.

El relevamiento estuvo basado en el muestreo de 690.000 toneladas, en las subregiones II Norte (II N) que comprende sur de Santa Fe, sudeste de Córdoba y norte de Buenos Aires y en la V Norte (V N) que abarca el centro-sur de Córdoba.

“El 70 % de lo muestreado presentó valores de proteína por debajo del 10 %, un 0,5 % inferior a la campaña anterior, pero con un contenido de gluten mayor a lo esperado para ese nivel de proteínas que permitió un comportamiento aceptable de las masas para la panificación”, detalló Cuniberti. El promedio de contenido de proteína fue de 9,6 % en la subregión II N y de 10,1 % en la V N.

En tanto, el llenado de grano fue muy bueno y el promedio de peso de 1.000 granos fue casi igual a la campaña anterior. “Favorecidas por el buen tamaño de los granos, las cenizas en grano estuvieron muy por debajo de lo esperado para la región central y esto permite una mayor extracción de harina en la molinería”, indicó Cuniberti.

De la elaboración del informe, también participaron los especialistas del INTA Leticia Mir, Eugenia Chialvo, Omar Berra, Susana Macagno, Mariela Pronotti y Gustavo Mansilla.

Foto: Prensa INTA.