INTA implantará y evaluará al algarrobo y el caldén en San Luis

INTA implantará y evaluará al algarrobo y el caldén en San Luis

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implantarán 460 ejemplares de Prosopis de diferentes especies y orígenes, para determinar cuál es el que mejor se adapta a nuestra zona.

El anuncio publicado el 8 de enero pasado en El Semiárido con declaraciones del doctor Ricardo Sager, director interino  de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) de INTA en San Luis, que daban cuenta de que INTA realizará la implantación de ejemplares de prosopis (algarrobo) para observar el desarrollo que experimenten en la cuenca de El Morro, comienza a plasmarse.

En la página oficial de la institución se informa que la Estación Experimental Agropecuaria de INTA San Luis llevará adelante un ensayo junto al Instituto de Fisiología, Recursos Genéticos y Vegetales (IFRGV) de INTA, perteneciente al Centro de Investigaciones Agropecuarias del (CIAP) con sede en Córdoba.

Se trata de la Red de Ensayos para la domesticación y mejoramiento de Prosopis, especies forestales nativas que el IFRGV desarrolla desde el año 2006.

Diego Celdrán, integrante del grupo de investigación en Recursos Naturales y parte del equipo de trabajo que llevará adelante el ensayo en INTA San Luis, explicó que se desarrollará la implantación de 460 ejemplares de Prosopis (algarrobo), pertenecientes a diferentes especies y orígenes, para determinar cuál sería el material con mejor potencial para nuestra zona.

“Tomamos en principio un muestreo de algarrobos de la zona Chaqueña y del espinal y del monte, con una red de ensayo distribuidos en la región de Salta, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y en córdoba”, explicó el referente del Proyecto Diego López Lauenstein, quien remarcó que con el ensayo de San Luis añadirán la región sur del espinal para incluir el Caldenal.

Las especies Prosopis como el Algarrobo y el Caldén se caracterizan como especies muy valoradas, reconocidas y resguardadas por la sociedad. Desde el punto de vista biológico son especies que se adaptan para restaurar sistemas degradados, permitiendo fijar el suelo y su fertilidad; abasteciendo a la industria maderera y la fabricación de harinas para el consumo humano y como fuente nutriente de animales.

En el sistema Silvopastoril la calidad del fruto se constituye como complemento en el forraje de la dieta animal. De acuerdo a las investigaciones hay pasturas que se adaptan muy bien en su crecimiento bajo estas especies ya que le proporcionan fertilidad a través de la fijación biológica de nitrógeno que realizan los Prosopis que son de la familia de las leguminosas.

Diego Celdrán, integrante del grupo de investigación en Recursos Naturales y parte del equipo de trabajo que llevará adelante el ensayo en INTA San Luis, explicó que se desarrollará la implantación de 460 ejemplares de Prosopis (algarrobo), pertenecientes a diferentes especies y orígenes, para determinar cuál sería el material con mejor potencial para nuestra zona.

“Su implantación será un ensayo de origen que permitirá conocer cómo se adaptan los distintos materiales en la zona. En este caso se trabajarán seis materiales como: Prosopis Caldén con origen en la provincia de San Luis; Prosopis Flexuosa con origen en Córdoba y Catamarca, Prosopis Chilensis de Catamarca, Prosopis Alba de Salta y Santiago del Estero.

A su vez el Director de la Estación Experimental de INTA San Luis, Ricardo Sager, planteó a esta iniciativa como una mirada a la reforestación que se debe realizar en el lugar. “Es un proyecto a largo plazo, exige un cuidado especial sobre todo el primer año. Como resultado nos dará cuál variedad de Prosopis es la que tiene mayor velocidad de crecimiento”.

Del ADN al ambiente

Diego López Lauenstein explica que el primer paso es el estudio de germoplasma que consiste en realizar un muestreo de especies en toda el área de distribución natural. “Específicamente estudiamos la diversidad a través del muestreo y caracterización de hojas por especies, origen y sus diferencias morfológicas que son notables”.

En el caso de las especies de algarrobo es distintiva la cantidad de foliolos u hojas pequeñas presentes, por eso se observa el tamaño, la cantidad y la forma de las hojas y el fruto.  También se estudia el modelo de marcadores moleculares de ADN, entonces “podemos diferenciar cuestiones más básicas que caracterizan a la diferencia de especies. A partir de esos estudios caracterizamos las poblaciones, recolectamos semillas y evaluamos a campo en la red de ensayos”.

“Una particularidad de estas especies es que se pueden cruzar y forman híbridos fértiles, entonces este ensayo pretende mantener la identidad por medio del muestreo de algarrobares puros, obteniendo semillas genuinas que den certeza en la evaluación”, resumió

Lauenstein cuenta que en la región Chaqueña Prosopis Alba crece muy rápido con un tallo único no ramificado para tener un producto maderable.

“En la región chaqueña es muy importante la pequeña industria de aserraderos y las mueblerías como actividad principal de trabajo y mano de obra local. Esas industrias se abastecen con maderas del bosque nativo, entonces nuestro objetivo es que la madera que se use para este fin sea de plantaciones y no de bosques nativos, de esta forma lo protegemos” concluyó.

 

Fuente: Inta San Luis