Inicio San Luis Huarpes junto a otros pueblos originarios analizan la problemática que los atraviesa

Huarpes junto a otros pueblos originarios analizan la problemática que los atraviesa

En un conversatorio virtual organizado por el pueblo Huarpe Pinkanta de la provincia de San Luis, participaron representantes de las comunidades Atakama, Kolla, mapuche ranquel y wayuu de Venezuela. 

El tiempo de pandemia por el cual estamos atravesando genera diferentes reacciones. Así como muchos sectores se encuentran casi paralizados y sin respuesta, hay otros que se motivaron y emprendieron acciones como forma para que su iniciativa se proyecte en el tiempo y sirva a futuro como semilla de prosperidad.

Así parece ocurrir con el grupo social del pueblo preexistente Huarpe Pinkanta de la provincia de San Luis, con una decisión adoptada en materia de comunicación mediante la cual ha tomado contacto con diversos pueblos originarios distribuidos por la geografía del país y extendidos a toda Latinoamérica.

Lo sobresaliente de la iniciativa comunicacional es que se valen de las herramientas digitales disponibles, para utilizarlas como enlace de los pueblos, con el fin de tratar la problemática que los atraviesa. En algunos casos son similares, en otros no.

Pero hay un elemento común a todos los pueblos y las etnias: la falta de reconocimiento de los derechos que les son propios por ser los primeros habitantes de estas tierras. Los poderes instituidos cuando no miran para otro lado, utilizan su fuerza para castigarlos.

Esta situación quedó reflejada en las palabras expresadas durante el Congreso virtual que se concretó la semana pasada, de la que participaron líderes de 34 pueblos indígenas americanos que reclaman a los Estados por sus derechos sobre territorios ancestrales.

Durante su transcurso quedó conformada la «Alianza de Pueblos Originarios del Cono Sur». Los participantes también hicieron reclamos por educación indígena en todos los niveles, soberanía alimentaria y resguardo a los derechos de la naturaleza.

Ayer por la tarde se realizó el segundo encuentro virtual promovido por la comunidad Huarpe Pinkanta de San Luis. Fue una reunión más acotada en cuanto a la participación de pueblos, pero en el devenir de su desarrollo los representantes pudieron explayarse con mayor tiempo y proporcionar más información contextualizada sobre las temáticas tratadas.

Además de los anfitriones representados en la figura de su omta (jefe) Samay Pachay, Roque Miguel Gil, participaron Ivan Arjona, del pueblo atakama en la provincia de Salta; la lonko Juana Vila del pueblo mapuche ranquel, de la provincia de La Pampa; desde Venezuela y de la comunidad wayuu, Yaneth Ipuana; y del pueblo kolla de Salta, Bernabé Montellano.

El omta Miguel Gil estuvo acompañado por María, su esposa y compañera de la comunidad, y por Claudia San Martín, quien fue responsable de la coordinación temática del diálogo, además de Claudia Balladares, que coordinó la parte técnica.

Cada participante expuso sobre la realidad que vive su pueblo originario, las leyes por las cuales están protegidos, los reclamos que realizaron los líderes y lideresas para que se cumplan y lo difícil que resulta la puesta en práctica de medidas que protejan los derechos. En algunos casos consideraron que se les falta el respeto.

En este sentido, los representantes de los pueblos que participaron del conversatorio fueron minuciosos al referirse a las acciones emprendidas ante las autoridades políticas de cada lugar. En algunos casos se obtuvieron modificaciones a los obstáculos que no permitían la participación de estos pueblos y en otros no. La persistencia es  necesaria para que se los tenga en cuenta.

En este sentido, en algunos casos se logró el reconocimiento del uso de la lengua, como así también el funcionamiento de los organismos provinciales de protección  de derechos indígenas. No obstante, concordaron en que se deben modificar muchas prácticas dado que algunos de los representantes de los pueblos originarios designados para tal fin, no cumplen con el deber asignado.

También estuvieron analizando la relación que mantienen con las instituciones educativas, los programas pedagógicos y la aceptación del lenguaje. Acordaron los participantes en la necesidad de impulsar formas de comunicación dentro e inter pueblos con el fin de compartir la problemática y avanzar en conjunto para su solución mediante la sinergia que implica estar conectados entre las diferentes comunidades originarias.

En el caso de la representante de la comunidad wayuu de Venezuela, Yaneth Ipuana, realizó un detalle de la numerosa cantidad de leyes que se crearon en el país para la protección de los pueblos originarios, como así también las organizaciones para gestionar lo prescripto en cada proyecto.

Uno de los puntos sobre los cuales han comenzado a trabajar los representantes de los pueblos que conformaron esta Alianza, prevé avanzar en unidad para el reclamo de políticas públicas que están en las constituciones de países como Argentina y en normativas vigentes en otros países y «que no se cumplen».

«Necesitamos políticas públicas con legislación indígena, gestionadas por indígenas que viven dentro de los territorios y conocen la realidad y necesidades de cada comunidad y de cada pueblo», afirman los organizadores.

Los intercambios virtuales continuarán durante los jueves y viernes de cada semana durante el transcurso del mes de agosto. El tema ha despertado particular interés en las redes. A modo de ejemplo, el encuentro de ayer al momento de redactarse esta información ya contaba con más de 1.300 reproducciones.

La charla completa se puede ver haciendo clic en el siguiente link: