Estación de Piscicultura, un lugar de San Luis para conocer y aprender

Estación de Piscicultura, un lugar de San Luis para conocer y aprender

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Las actividades del establecimiento forman parte de las políticas de conservación ambiental que impulsa la Secretaría de Medio Ambiente. Allí, cinco trabajadores distribuyen sus tareas en el mantenimiento, reproducción y cuidado de peces. La estación se encuentra en La Florida y está abierta al público de lunes a sábado, de 9:00 a 17:00.

Dentro de las políticas que desarrolla el Gobierno de San Luis, la protección de los recursos naturales y la conservación de la biodiversidad puntana, cumplen un rol fundamental. Bajo esta premisa, la Secretaría de Medio Ambiente trabaja en diferentes espacios para preservar nuestro entorno natural.

Uno de ellos es la Estación de Piscicultura, ubicada en La Florida, donde se reproducen alevines, principalmente trucha arcoíris, los mismos son cuidados hasta que adquieren un tamaño adecuado para su siembra en cuerpo de agua de la provincia.

De esta forma, el Estado provincial fomenta el desarrollo de la pesca deportiva como actividad recreativa y genera una herramienta de conservación en la siembra de especies ictícolas.

“Durante los últimos meses del 2018, antes de la llegada del calor más intenso del verano, fueron sembrados los ríos: Las Carpas; Quinto; Cañada Honda; Grande; Trapiche, La Arenilla y arroyo Saladillo, con aproximadamente 250 individuos por río.” explicó Nicolás Bistolfi, jefe del área Flora y Fauna.

¿Cómo es el proceso de reproducción?

La reproducción y los primeros cuidados se realizan en la Estación, donde se encuentran los reproductores de la especie, que son mantenidos en piletas con un flujo continuo de agua enfriada y alimentados a lo largo del año con pellets ricos en calorías, que les permiten adquirir reservas para la época de desove.

En una segunda etapa (realizada entre mayo y agosto), los reproductores  son puestos a cultivar en piletas acondicionadas para ese fin, que se mantienen en temperaturas de entre 8 y 10ºC. Durante el desarrollo de los huevos, los trabajadores de la estación deben realizar la delicada tarea de extraer con pipetas aquellos que mueren en el proceso, y que puedan perjudicar al resto.

Finalizado este proceso, los huevos eclosionan, y los alevines son mantenidos en piletas con flujo de agua continuo, con una alimentación rica en proteínas, para favorecer su desarrollo.

Al cabo de unos meses de cuidado, los alevines adquieren un tamaño y nivel de desarrollo que les permite sobrevivir en el medio ambiente, este es el momento en el que se encuentran listos para ser sembrados en diques, ríos y cursos de agua.

Fuente: ANSL.