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El gobierno de San Luis prohibió por decreto el ingreso de carne de cerdo desde Estados Unidos

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Lo hizo ante la decisión del gobierno nacional de “abrir indiscriminadamente” la importación de carne porcina desde ese país. La provincia prohíbe el ingreso de productos, subproductos y derivados provenientes de Estados Unidos, con el objetivo de “proteger la producción local del síndrome Disgenésico y Respiratorio Porcino, que trae consigo importantes pérdidas económicas”.

La disposición, difundida este miércoles por la Agencia de Noticias San Luis (ANSL), pone especial énfasis en los Estados Unidos porque considera que ese país no logra erradicar esta enfermedad (comúnmente conocida como PRRS, por su sigla en inglés), de la que Argentina está declarada como libre.

El decreto provincial Nº 3552-MMACyP-2018 agrega que San Luis tampoco permitirá la circulación de carne que pueda contener cualquier enfermedad considerada exótica dentro del territorio nacional.

“La importación de carne de cerdos ya venía en aumento, lo que era un problema. Pero esta apertura, luego de 30 años, complica aún más la situación del sector. No podemos permitir que San Luis, que se encuentra entre las cincos provincias que más cerdos producen (detrás de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos), vea peligrar su sanidad y sus puestos de trabajo. Por eso acompañamos con políticas provinciales que fomentan el desarrollo y protegen la producción local”, expresó el ministro de Medio Ambiente, Campo y Producción, Sergio Freixes, a través del mismo comunicado oficial.

Además, anunció otra vez que se inaugurará el frigorífico estatal para faena de cerdos “Sol Puntano-Escuela Agraria”, con una capacidad de 50 capones por día.

San Luis es la segunda Provincia que reacciona contra la importación de cerdos desde Estados Unidos. La Pampa también declaró de interés provincial su producción y comercialización para preservar el estatus sanitario, mientras que Santa Cruz trabaja en un ante proyecto de ley en el mismo sentido.

El Gobierno puntano, para evitar cualquier problema sanitario, tiene 12 puestos de control distribuidos por todo su territorio, que están a cargo del Programa de Control de Productos Primarios. Asimismo, informaron que los controles no sólo se realizarán en estos puestos, sino que se agregarán controles en los comercios provinciales.

“Los productores ya sufren aumentos en los costos de producción, por lo que abrir las fronteras a la importación, cuando no es necesario porque el sector mostró crecimiento, es una decisión preocupante, que no contribuye al desarrollo del país”, agregó Freixes, quien se basa en estadísticas provinciales. Según el funcionario, la provincia registró 163.778 cabezas en 2015, subió a 198.570 un año después (34.792 más) y cerró 2017 con 223.089, otro incremento de 24.519 porcinos.

La provincia tiene 143 establecimientos porcinos declarados en Senasa, según Freixes, de escalas diferentes. Los grandes productores que contienen el 60 % del stock total, son frigorífico Paladini (La Toma), Alimentos Magros (Juan Llerena) y General Ganadera del Centro (Vulla Mercedes).

El resto está compuesto por unos 244 pequeños productores con menos de 500 madres, de los cuales el 90 % tiene menos de 100, de acuerdo a datos oficiales.

Sobre el virus

El PRRS es una enfermedad viral que afecta exclusivamente a los porcinos. Fue descubierto en Estados Unidos a fines de los 80 y se diseminó rápidamente por el mundo, aunque la Argentina, junto con Australia, Nueva Zelanda y Finlandia, son los únicos países que lograron mantener su estatus sanitario. El costo de no erradicarla es elevado: se calcula en 500 dólares por madre y por año.

“Se hizo un gran esfuerzo para fomentar la producción y el consumo de cerdos, lo que llevó a aumentar el consumo per cápita en los últimos años. No podemos tirar todo eso por la borda”, reflexionó Freixes. Hay un ejemplo cercano de los peligros que trae la importación porcina desde Estados Unidos y lo sufrió Brasil, que tuvo un brote en los últimos años que, se sospecha, surgió luego de una importación de carne desde América del Norte.

El virus se transmite entre los animales, causa grandes pérdidas económicas, pero también las personas pueden ser vectores a través de los utensilios, la ropa, el calzado, algunas vacunas, la carne y sus fluidos, aunque no pueden contagiarse.

Foto: Prensa Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción.