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El gobierno centra el control sobre frigoríficos y el precio de la carne

El Gobierno intensificó los controles de precios sobre la carne bovina, tras los sucesivos aumentos que se registraron en el marco de la cuarentena. Desde ayer, los frigoríficos estarán obligados a informar la cantidad diaria de kilos de media res y cueros vendidos y sus respectivos precios promedio, que tendrán difusión pública.

Los actores de la cadena frigorífica consultados coincidieron en que la medida busca visibilizar la información de este eslabón y que más allá de algunos trascendidos periodísticos, el abastecimiento de carne bovina está asegurado.

La Secretaría de Comercio Interior, encabezada por Paula Español, publicó la resolución 103/2020, en donde establecen que por espacio de 90 días, la industria frigorífica deberá suministrar esta información. El valor de la carne en los mostradores preocupa a las autoridades y este es el segundo llamado de atención del Gobierno, que busca frenar los aumentos en productos sensibles de la canasta básica.

Como se recordará, desde el Ministerio de Agricultura hubo contactos con consignatarios, matarifes y frigoríficos, a quienes aconsejaron que las oscilaciones de precio de la hacienda en el Mercado de Liniers no deben trasladarse al precio de la media res que reciben los carniceros.

Algunos actores de la cadena agroindustrial deslizaron que este era el primer paso para intervenir el mercado de carne, pero desde el gremialismo rural se encargaron de desmentir esta situación. El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, reconoció que mantuvo una comunicación telefónica con el ministro de Agricultura, Luis Basterra, en donde explicó que el funcionario negó cualquier intención de intervenir a este sector.

A esta situación se suma la negativa de las curtiembres a recibir los cueros provenientes de la faena, que genera un incremento en los costos de las plantas faenadoras. A finales de la semana pasada, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ordenó a las curtiembres que deben retirar los cueros proveniente de la faena. De no obedecer esta orden, el presidente del organismo sanitario, Carlos Paz, advirtió que se «tomarán las medidas correspondientes para hacer retomar a los canales normales».

Javier Peralta, secretario de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), estimó que con esta decisión el Gobierno apunta a «visibilizar la información de este sector» y estimó que «viene bien informar» sobre este tema. Como dato a tener en cuenta, agregó que desde Fifra informan semanalmente estos valores desde hace algunos años. Consultado por el conflicto entre curtiembres y frigoríficos, reconoció que «no ha habido novedades, al menos en Córdoba».

En una sintonía similar, desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) estimaron que la normativa «es de carácter informativo y busca generar un precio índice, para ver cómo evoluciona el precio de la carne y si hay aumentos justificados o no».

El presidente de la entidad, Miguel Schiariti, sostuvo que las autoridades «pretenden contar con información periódica, para ver qué medidas toman más adelante». Con respecto a los rumores de falta de carne en los mostradores ante el cierre de establecimientos, sostuvo que los frigoríficos que cerraron son exportadores, y si bien frenaron su actividad porque Europa no compra, «no hay peligro de desabastecimiento para nada».