Inicio Agroindustria El bioetanol en un plano inclinado

El bioetanol en un plano inclinado

La industria del bioetanol de maíz espera una caída superior al 70% en los requerimientos de este biocombsutible para el corte de nafta por las petroleras y, en un escenario de plantas de almacenaje llenas y falta de respuestas a sus pedidos de aumento en el porcentaje de corte y en el precio, advirtieron que podrían anunciar en los próximos días un cierre total o parcial de sus plantas.

Patrick Adam, presidente de la Cámara de Bioetanol de Maíz, indicó que han solicitado al Gobierno nacional un incremento en el actual porcentaje de cortes de naftas del 12% actual a un 15% y una actualización de al menos un 10% en el valor del litro de bioetanol comprado por las petroleras, que en la actualidad es de $29,80. Además resaltó que en los días previos al aislamiento obligatorio el sector ya venía desarrollando sus actividades con un 30% de capacidad ociosa.

Por el lado de la industria sostienen que el valor actual del bioetanol se encuentra, como mínimo, unos $3 por debajo de la línea que permitiría garantizar que el sector pueda trabajar. Además, entienden que la actual metodología para la fijación de precios de los biocombustibles quita cualquier margen de previsibilidad a la actividad. Con una caída en la cotización del petróleo Brent de casi un 67% durante 2020, desde esta cadena de valor sostienen que la baja no se vio reflejada en el precio en los surtidores, por lo que las petroleras se aseguran una mayor rentabilidad por litro de bioetanol que compran.

«Esperamos una caída de más del 70% en los requerimientos de etanol de abril y tenemos los tanques de almacenaje llenos», explicó Adam. Y estimó: «Ante este panorama no nos va a quedar otra que parar». Esta industria cuenta con una capacidad instalada de 841.000 metros cúbicos anuales y genera más de 4.800 puestos de trabajo directos e indirectos en Córdoba, Santa Fe y San Luis.

El titular de la cámara remarcó que no están siendo escuchados por el Gobierno nacional y explicó que en materia de precios, las petroleras gozan de beneficios, mientras que el biocombustible es castigado. «Ellos (en referencia al sector de las petroleras) deberían haber bajado el precio al menos un 15% y se lo mantienen, mientras que el nuestro está atrasado un 10% y no lo actualizan», detalló.

Mientras todo indica que la salida de la cuarentena será progresiva y por sectores, desde esta cadena de valor desconocen a qué ritmo se recuperará el consumo y vaticinaron que tendrán por delante un 2020 desfavorable para el negocio, tanto en volumen de producción como en precios. El dato a tener en cuenta es que los fabricantes reclaman que a partir del pasado mes de diciembre, el precio del biocombustible quedó congelado por debajo de los 30 pesos.