Inicio Agricultura Dólar: la liquidación de divisas del agro cayó 18,7% en mayo

Dólar: la liquidación de divisas del agro cayó 18,7% en mayo

El ingreso de divisas al país por parte del agro cayó en mayo, como consecuencia del impacto que la pandemia, la bajante del río Paraná, entre otros factores, tuvieron en la actividad, junto con la mayor expectativa de una devaluación de peso.

El ingreso de divisas al país por parte de las agroexportadoras cayó 18,7% interanual en mayo, como consecuencia del impacto que la pandemia, la bajante del río Paraná, entre otros factores, tuvieron en la actividad, junto con la mayor expectativa de una devaluación de peso.

De acuerdo con el último reporte de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), durante el último mes las empresas del sector liquidaron la suma de 1.945.672.172 millones de dólares.

El ingreso de divisas en mayo creció un 27,6% con respecto al mes anterior, pero un 18,7% menos que en mayo de 2019.

La caída, según CIARA-CEC, es consecuencia de que la producción adelantó ventas netas de granos por 4.600 millones de dólares durante noviembre y diciembre de 2019, lo que representó una suba interanual de 84%, de acuerdo con el reciente informe «Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario» del Banco Central.

Asimismo, ambas entidades señalaron que el monto liquidado desde comienzos de año ascendió en mayo a 6.963.259.090 millones de dólares, inferior en un 18% al acumulado en los primeros cinco meses del año anterior.

El informe indicó además que otros factores que influyeron en el resultado de mayo es la caída de precios de los commodities, aceites y sus derivados industrializados por la extensión de la pandemia del Covid-19; la histórica y profunda bajante del río Paraná que dificulta el tránsito y la carga de buques en el Gran Rosario, y la ralentización de las operaciones por el aislamiento social y obligatorio establecido por el Gobierno desde el 20 de marzo, así como la incertidumbre financiera y comercial internacional debido a la pandemia.

CIARA-CEC recordaron que la mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30 días en el caso de la exportación de granos y alcanza hasta los 90 días en el caso de la exportación de aceites y harinas proteicas.

Análisis

En el primer cuatrimestre las ventas externas de productos primarios sufrieron una caída del 4% en los precios que compensaron con un aumento de los volúmenes del 13,5%, mientras que las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) tuvieron una mejora en los precios del 1% pero una caída de volúmenes del 9%. Así por ambas fuentes el año pasado las exportaciones del primer cuatrimestre sumaron u$s12.224 millones y en 2020 fueron de u$s12.074 millones.

Sin embargo, las “sospechas” apuntan a los exportadores que retendrían. Sondeos privados dan cuenta que habrían muchos menos silo- bolsas de los que se creen. Por lo pronto, la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), que representan un tercio de las exportaciones, tiene registrado en el I cuatrimestre una liquidación de divisas de u$s5.018 millones, lo que es un 17,8 % inferior al del mismo período de 2019.

Las entidades explican que las causas de esta menor liquidación son “los efectos de la cuarentena, la venta anticipada de granos por los productores a fin de 2019, las dificultades y demoras del transporte de granos y abastecimiento que afectó a las terminales y plantas procesadoras, y recientemente la histórica bajante del río Paraná que dificulta el tránsito y la carga de buques en la zona del Gran Rosario, así como la inestabilidad financiera y comercial internacional debido al Covid-19”. Por eso afirman que “no existen retrasos en la liquidación de divisas”.

Hay un hecho no menor que fueron las mayores liquidaciones de diciembre de 2019, ante la expectativa de mayores retenciones, que se reflejaron precisamente en un fuerte incremento de la recaudación tributaria por derechos de exportación. De modo que considerando que habría cierta dosis de fantasía en el tema de los silo-bolsas, y solo el futuro mediato lo confirmará o no, son también otras fuentes de ingresos de divisas las que están con fuerte bajante, como el Paraná. Nos referimos al financiamiento comercial, inversiones directas, etcétera, más allá de tener el acceso a los mercados de capitales cerrados. Entonces, entran menos dólares pero además hay más presión de la demanda. ¿Pero cuál, si los que atesoran son menos de u$s200 millones mensuales y el turismo internacional se derrumbó? Son los importadores, principalmente, que ante el desajuste del mercado cambiario, reflejado en las distintas brechas con el dólar oficial, anticipan pagos, cancelan compromisos financieros y algunos “sobrefacturan”. Al respecto hay que recordar que si algo se aprendió en los ’70 y sobre todo los ’80, fue la rutina de “subfacturar” (exportaciones) y sobrefacturar (importaciones) cuando las brechas así lo inducían. Es cierto que aquel que tiene stock de productos importados o sus productos tienen algún componente importado, hoy se pregunta a qué dólar va a reponer sus stocks, pero no menos cierto es que el horizonte de mediano plazo no permite vislumbrar una pronta ni fuerte recuperación de la demanda doméstica como para estar recomponiendo stock por encima de los niveles de años atrás. Sobre esto ya el BCRA se está ocupando. Claro está que no puede soslayarse que al final del día lo peor es alimentar la distorsión de precios y eso termina haciendo los controles y restricciones cambiarias.

¿Qué otras filtraciones mirar entonces? Por ejemplo, lo que está pasando con los depósitos privados en dólares (argendólares). Ya vimos que el BCRA vende en el mercado de contado y de futuros. Pero además los ahorristas cancelan sus colocaciones en dólares y eso afecta a las reservas porque los encajes forman parte de ellas. Desde la cuarentena los argendólares cayeron u$s1.154 millones y en lo que va de 2020 unos u$s2.495 millones. Pero en mayo el drenaje se aceleró y ya se fueron u$s804 millones, a razón de u$s50 millones diarios. Por ahora los bancos están cubriendo esta caída de depósitos cancelando préstamos en dólares, por eso no se observa tanta caída en los encajes. Además de las ventas diarias de divisas del BCRA, la caída de argendólares es otro faro que guía la toma de decisiones de personas y empresas.