Desarrollan una técnica limpia para extraer compuestos bioactivos del maní y del...

Desarrollan una técnica limpia para extraer compuestos bioactivos del maní y del sésamo

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Los científicos de Córdoba desarrollaron una técnica limpia para extraer compuestos bioactivos del maní y del sésamo.

Fue propuesta por científicos de Córdoba. Y podría servir para producir aditivos alimentarios o suplementos dietarios naturales.

El doctor Damián Maestri, investigador del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal, que depende del CONICET y de la Universidad Nacional de Córdoba.

Agencia CyTA-Fundación Leloir-. El tegumento del grano de maní (un residuo de la industria manicera) y la semilla del sésamo pueden servir como fuente para la extracción de compuestos antioxidantes con potenciales aplicaciones sobre todo en la industria alimenticia. Así lo anunciaron científicos de Córdoba, quienes utilizaron una técnica de extracción basada en “procesos verdes”, de bajo impacto ambiental.

“En escala de laboratorio, el procedimiento fue un éxito”, sintetizó a la Agencia CyTA-Leloir el doctor Damián Maestri, investigador del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV), que depende del CONICET y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Los compuestos extraídos son fenoles y polifenoles, con propiedades antioxidantes. De acuerdo con Maestri, la presión de los consumidores y legislaciones más severas están impulsando la elaboración de aditivos alimentarios a partir de fuentes naturales y mediante tecnologías no contaminantes.

En este caso, los investigadores probaron una técnica limpia: utilizaron como agentes de extracción al agua y al alcohol común (etanol), a elevadas presiones y temperaturas.

Según los autores, el próximo desafío será poner a punto el proceso a mayor escala para maximizar el rendimiento de la extracción y la pureza de los extractos obtenidos.

También firmaron el estudio Romina Bodoira y Marcela Martínez, del IMBIV; Alexis Velez y Alfonsina Andreatta, del Instituto de Investigación y Desarrollo en Tecnología Química (IDTQ), que depende del CONICET y la UNC; y Yanina Rossi y Mariana Montenegro, del Centro de Investigaciones y Transferencia de Villa María (CITVM), que depende del CONICET y la Universidad Nacional de Villa María.

Fotos: Agencia CyTA-Fundación Leloir.