Cómo reconocer, prevenir y notificar las enfermedades del cerdo

Cómo reconocer, prevenir y notificar las enfermedades del cerdo

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En un momento en el que las enfermedades porcinas tomaron los titulares de las noticias por la epidemia de fiebre porcina africana en China, el Senasa recordó a productores y a viajeros las principales características del síndrome respiratorio reproductivo porcino (PRRS), la peste porcina clásica (PPC) y la africana (PPA), de las cuales la Argentina es país libre.

Tanto la peste porcina clásica como el síndrome respiratorio reproductivo porcino están presentes en varios países de Asia, África, Europa y América, pero no en la Argentina. La peste porcina africana, en tanto, se encuentra en plena diseminación en el mundo, pero hasta ahora no ha sido reportada en América.

Este tipo de información la reproducimos con frecuencia porque es necesario que se tome conciencia de su importancia y de los estragos que pueden causar las enfermedades en caso que ingresen en nuestro país.

Síntomas de las enfermedades porcinas

La peste porcina clásica y la africana producen síntomas similares: fiebre, depresión, disminución del apetito, vómitos, diarrea, enrojecimiento de la piel de las orejas, abdomen y patas, manchas en la piel, abortos e importantes mortandades.

El síndrome respiratorio reproductivo porcino afecta primero a las cerdas preñadas, en las que produce abortos y lechones nacidos muertos, y en algunos casos, orejas cianóticas. Además, provoca problemas respiratorios en lechones o en cerdos de engorde y mortandades elevadas, especialmente en el destete.

Cómo se transmiten estos virus

La transmisión entre porcinos se produce principalmente por contacto directo y en menor medida por heces, orina, semen o secreciones, insectos vectores (moscas y mosquitos) y por vía aerógena a distancias cortas. Los jabalíes y cerdos silvestres juegan un rol preponderante en la distribución de la peste porcina africana y la clásica.

¿Cuál podría ser la principal vía de ingreso de estos virus al país?

La principal vía de ingreso de estos virus al país podría ser a través de alimentos y/o vehículos contaminados, y a través de cerdos silvestres.

En las granjas, la enfermedad podría ingresar por introducción de animales nuevos, silvestres, semen y personas o elementos contaminados con virus.

Cómo colaborar para prevenir si cría o posee cerdos:

No ingrese a su granja animales, semen ni subproductos sin certificación sanitaria.

No permita el ingreso de personas ajenas a la granja.

Implemente barreras en el ingreso como cambio de ropa y botas pediluvio, limpieza y desinfección, etc.

No alimente a sus animales con desperdicios.

Manténgalos libres de ectoparásitos.

Implemente un sistema de limpieza y desinfección de vehículos. Asimismo, el lugar de carga y descarga debe estar alejado del área donde se alojan los animales.

Mantener actualizado un libro de registros de visitas y vehículos.

No intercambie equipos, maquinarias y elementos con otros establecimientos porcinos.

Si usted viene del exterior:

No ingrese a Argentina carne de cerdo ni sus derivados (jamón, chorizos, salames), excepto para jamón ibérico sin hueso envasado al vacío procedente de España.

No está permitido el ingreso de cerdos vivos ni de semen porcino sin la autorización del Senasa.

Si usted ha estado en granjas porcinas o estuvo en contacto con cerdos silvestres, evite el contacto con cerdos de nuestro país.

Senasa además pidió además notificar las sospechas de estas enfermedades para colaborar con el sistema de detección precoz por las siguientes vías:

En las oficinas del Senasa comunicándose personalmente o por teléfono.

A través de la app Notificaciones Senasa, disponible sólo en Play Store.

Fuente: Boletín del CIAP