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Cómo armar el sistema de riego en el invernadero

Ya se realizaron dos publicaciones sobre los invernaderos. Una de ellas cómo se arma la estructura y la otra cómo se diseñan y construyen los bancales para la siembra. En esta entrega elaborada por técnicos de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (SAFCI), nos ocuparemos sobre el tema del riego, cómo se diseña y se arma el sistema:

Encontramos una gran diversidad de posibilidades; pero en  este caso nos centraremos en el sistema de riego por goteo, el cual fue provisto por la SAFCI a productores de la agricultura familiar a fines del año pasado, junto al resto de los materiales y herramientas del invernadero.

El riego por goteo es uno de los sistemas más eficientes, nos permite ahorrar entre un 40 y un 60% de agua (logra eficiencias del 90-95 % en el empleo del agua). Además se caracteriza por su simplicidad de armado y de requerir muy poca presión para su funcionamiento.

Los sistemas de riego por goteo permiten conducir el agua mediante una red de tuberías y aplicarlas a los cultivos a través de emisores que entregan pequeños volúmenes de agua en forma periódica. El agua se aplica en forma de gota a través de goteros.

El suministro de agua es constante y uniforme, gota a gota, que permite mantener humedad constante en  zona radicular. El agua aplicada por los goteros forma un humedecimiento en forma de cebolla en el interior del suelo, al que comúnmente se le denomina “bulbo húmedo”. Éste bulbo normalmente alcanza su máximo diámetro a una profundidad de 30 cm aproximadamente y su forma está condicionada por el tipo de suelo.

Si bien hay numerosas alternativas, desde las más simples y caseras armadas con botellas, hasta sistemas automatizados, el propósito del presente es orientarlos en el armado del sistema de riego con cinta.

Componentes

Tanque reserva de agua, el cual generará la presión, conectada a fuente de abastecimiento de agua.

Cañería que haga de enlace entre el tanque y el cabezal de riego

Cabezal de riego, en donde se conectan las cintas

Cintas de riego

Accesorios: Codos, T, acoples rápidos, tapón o cinta para cerrar la cinta, punzón (para perforar la manguera del cabezal), llave de paso

La instalación es muy sencilla, con una manguera desde la fuente del tanque llegamos hasta uno de los extremos del invernáculo, en donde armamos el cabezal de riego, consistente en trozo de manguera del ancho del invernáculo, en donde colocaremos con conectores “T” la salida de las cintas de riego a través de acoples rápidos, que permite acoplar y desacoplar en forma rápida la cinta (también se lo puede colocar directamente y ajustarlo con alambre fardo fino).

Aspectos a tener en cuenta:

En los bancales o canteros de siembra laterales, deben colocarse dos cintas distante a 0,2- 0,3 metros y en el cantero central lo ideal es que lleven cuatro líneas de riego. Las cintas en su extremo se los cierra con un hilo, alambre o directamente se les hace un nudo (lo importante es que no pierdan agua).

Colocar una llave de paso fuera del invernáculo, que nos permita cortar o habilitar el suministro de agua.

El tanque de agua, debe colocarse sobre elevado. Cómo mínimo deberíamos colocarlos a 1,5 metros de altura; ya que necesitamos generar presión para que funcione el sistema. El riego por goteo es un sistema presurizado (requiere presión); más allá que sea mínimo en relación a otros sistemas presurizados.

Las cintas de riego ya vienen equipadas con goteros (no requiere su instalación); con un sistema que regule la presión hace que la entrega de agua a lo largo de la cinta sea la misma; por ello requiere que sea colocada a nivel del suelo sin subidas o bajadas bruscas.

Es importante que el agua no tenga impurezas en suspensión, caso contrario tapará los goteros y el sistema directamente dejará de funcionar (lo aconsejable es cargar el tanque con agua de red, en caso de no ser posible debemos decantar el agua y filtrarla.)

Los tanques (provistos) al ser transparentes permiten el ingreso de luz y con ellos se generan algas o mohos en su interior que afectarán el riego. Lo recomendable es que lo pinten de color negro.

Puedes programar los riegos una o varias veces al día, cada tres días, una vez por semana, etc. en función de varios factores: las necesidades de agua que tengan las plantas, si es verano o invierno. Lo importante es la observación permanente, procurando mantener el perfil del suelo húmedo, sin llegar a realizar encharcamiento.