Inicio Ganadería Bajó la actividad en feedlots por menor venta de invernada

Bajó la actividad en feedlots por menor venta de invernada

Los feedlots registraron un menor nivel de encierre durante marzo, a causa del menor volumen de invernada comercializada desde el inicio del aislamiento obligatorio y por la incertidumbre que genera la pandemia, que desalienta a los establecimientos de engorde a corral al momento de tomar la decisión de recibir haciendas.

En su último informe mensual, la Cámara Argentina de Feedlot (CAF) informó que el nivel de encierre del pasado mes en los establecimientos enrolados en la entidad se ubicó sobre el 59%. Consultado el presidente de CAF, Juan Eiras, explicó que si bien en relación a febrero el encierre registró una leve suba de 1%, en comparación a las cifras habituales para este período se encuentra entre un 5 y 6% por debajo.

El directivo remarcó que si bien el año comenzó a buen ritmo en los corrales de encierre, el coronavirus significó un freno para la comercialización de terneros y terneras, el insumo básico para la actividad. «Hay mucha invernada y la zafra está sin comercializar», explicó y agregó que esta situación los encontró con un 25% de la producción de terneros comercializada.

A diferencia de otras actividades, el titular de la CAF reconoció que la cadena de pagos -al menos por el momento- no se encuentra rota y con las dificultades que impone este escenario, se encuentra al día. Sin embargo, uno de los temas que preocupa a esta cadena es el precio de la hacienda de reposición. En estos días de fuerte demanda de carne, los feedloteros están comprando terneros a un valor de $96-100 por kilo y terneras a unos $95. En la medida que empiece a normalizarse la actividad comercial en todos los rubros, Eiras estimó que el valor de la invernada deberá empezar a ajustarse a la baja.

El otro ítem que los feedloteros observan con preocupación es el novillo pesado, de 450 a 460 kilos, que se encuentra con muy baja demanda a causa de la caída de las ventas de Cuota Hilton y de la suspensión de la faena Kosher. Si bien la demanda china de carne bovina se reactivó, se percibe más en el categoría vaca y es posible que esta categoría pesada empiece a volcarse para el consumo interno, pero a menores valores para los productores.