Inicio Agricultura Altos rindes y buena calidad de algodón ilusionan al norte puntano

Altos rindes y buena calidad de algodón ilusionan al norte puntano

Con un celebrado rendimiento promedio de 5.000 kilos por hectárea de fibra bruta, la campaña algodonera en el Departamento Ayacucho terminó con la certeza de que su calidad está entre las mejores de Argentina, y que además es reconocida comercialmente por al menos tres grandes hilanderías nacionales.

“El norte puntano ofrece cualidades ambientales para lograr un producto de excelencia, tanto en fibra como en semilla, y otorga productividad en el rendimiento”, aseguró Héctor Andrada, jefe de la Agencia Quines del INTA, al elogiar los rindes promedio de 5.000 kilos por hectárea de fibra bruta que arrojaron las más de tres mil hectáreas cultivadas con algodón en el última campaña en el norte de San Luis.

Repartida entre siete empresas, esta superficie destinada a producir fibra vegetal ya impacta en la economía del Departamento Ayacucho, ya que otorga empleo estable, atrajo a un contratista de Chaco que se radicó en Quines con tres cosechadoras y la firma Puramel, del Grupo Navilli, instaló hace cuatro años una desmotadora que limpia y enfarda la producción propia y de terceros, que luego vende a tres hilanderías, entre ellas la gigante Alpargatas.

El Programa de Asistencia para el Mejoramiento de la Calidad de Fibra de Algodón junto al INTA Quines y el Colegio de Ingenieros Agrónomos de San Luis realiza el seguimiento en la mejora del proceso productivo y tecnológico del cultivo: “Las actividades desarrolladas demuestran un rendimiento y buena calidad en relación a años anteriores donde las condiciones climáticas fueron las acordes”.

La fibra vegetal puntana es codiciada por tres importantes hilanderías del país, entre ellas, la gigante Alpargatas.

En esta campaña el exceso de lluvias retrasó un mes la cosecha, que debió hacerse en mayo, y con ello afectó la calidad y el rendimiento del cultivo, recordó Andrada, quien en un artículo de la última edición de Horizonte Agropecuario explicó que a través de la experiencia desarrollada por Hugo Basilux, responsable del establecimiento “La Chilca”, cerca de Quines, contempló el desarrollo de un ensayo en una superficie de diez hectáreas con capacidad de uso y bajo riego por aspersión.

Como ocurre con la producción de papa, el algodón cosechado en el norte de San Luis sale de la provincia con escaso valor agregado, una cuenta pendiente sobre el que insistentemente trabaja el INTA Quines, principal impulsor de la barrera sanitaria impuesto en los límites para evitar el ingreso del Picudo de Algodonero, un temida plaga de la que San Luis está libre. Los ensayos con algodón en el Departamento Ayacucho comenzaron e1978 en la escuela agraria de San Miguel, sin resultados satisfactorios. Diez años después con las mejoras genéticas y una gran inversión en infraestructura vial y energética, llegaron capitales privados y comenzaron las plantaciones comerciales.

En un trabajo elaborado conjuntamente con el especialista del NTA Claudio Saenz, Andrada insistió en que las características en la producción marcan la importancia del cultivo para la región: “Por medio de la siembra directa de la variedad Nu. Opal RR, en noviembre del 2013, hemos podido notar un rendimiento aceptable y calidad acorde”, expresó el impulsor del ensayo. La distancia de siembra fue de 1,04 metros entre líneas, con 21 semillas por metro lineal y la recolección empleada en este caso fue con una cosechadora con sistema picker modelo 94, con un ancho de trabajo de cuatro metros. Este sistema comparado con el stripper presenta ventajas al conservar la calidad del producto. Control previo a la siembra y manejo fitosanitario.

Para el tratamiento preventivo de hongos como el fusarium y rizoctonia se administró Carboxim y Tiram. A su vez, se realizó el control de insectos como trips y pulgones a través del compuesto Tiodicarb. Más Imidacloprid y cortadores con thiodicarb. Durante período de crecimiento del cultivo se aplicó Cloromecuato en tres momentos y Finish en la cuarta aplicación. Para el control de malezas se realizó un barbecho químico en base a 2,4 D más Roundup Ultra Max; en preemergencia Metolaclor más Diuron; y en post emergencia graminicidas según corresponda o glifosato, más corrector.

El algodón es un cultivo industrial estival. Su ciclo tiene una duración entre 150 y 180 días con un requerimiento de agua de 700 a 1.300 mm, con una eficiencia de uso del agua de 0,4 – 0,6 kilos por metro cúbico de fibra bruta. Su ciclo se divide en cinco etapas fenológicas.

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